Una Hermosa Profesión

Hace unos días conocí a un medico especialista en ultrasonido pélvico quien es un gran aficionado y practicante de la equitación. Sus clínicas son famosas, no solo en México,  sino en todo el mundo por tener el mejor equipo y a los mejores médicos en su rama. El doctor también es muy famoso en el mundo ecuestre ya que ha ganado varios campeonatos como el Nacional y el Gran Premio de Holanda. La razón por la cual le conocí se debe a que me contrato para entrenar a sus nuevos potros para ser campeones de talla mundial  y aumentar su valor a cientos de miles de dólares.

La razón por la cual me contrato a mi se debe a que un caballo que recibe buen adiestramiento, es un caballo que lo mas probable es que sea campeón en las categorías en las que entre. Sin embargo, el entrenar caballos no es un trabajo que lo pueda hacer cualquiera, ni siquiera inclusive los jinetes experimentados ya que el montar y entrenar a un corcel es sumamente distinto, tan distinto como lo es el conducir un auto y arreglar sus partes.

Un caballo, tenemos que tener en cuenta,  es una bestia con mente propia y sumamente brillante, lo que les da una creatividad tremenda, una creatividad excelente para sobrevivir en las planicies pero no tan buena al momento de entrar a un concurso. Esto es debido a que la creatividad extrema siempre da pie a distracciones que causan muchas complicaciones en una competencia ya que muchas veces estas distracciones o exceso de pensamiento es lo que hace que un caballo no brinque un obstáculo y reúse como se le llama en el mundo ecuestre.

Asimismo, como consecuencia directa de la gran creatividad que poseen los grandes caballos, trae consigo una hiperactividad suprema,  una hiperactividad que distingue a los caballos de sangre al ser gallardos y briosos, algo que infunde temor en muchos jinetes, jinetes que por lo general son jinetes falsos ya que en el mundo de la equitación se dice que el que no se cae no monta. Esta hiperactividad es una que puede y debe de ser utilizada para bien ya que ese fuego volcánico del buen caballo es el que le hará ir directo ante un obstáculo de hasta mas de 2 metros de altura.

El pulir la concentración y enfocar la hiperactividad  a una pista de salto, es un trabajo que tiene que comenzar desde potro donde se les enseña a trotar – corto y largo-  y galopar – corto y largo- con un buen ritmo, capaz de salir victoriosos tanto en pista normal como en un desempate : esto es la clave de la victoria. Asimismo, el jinete tiene muchísimo que ver en el buen manejo del corcel, razón por la cual en una competencia se les conoce a jinete y caballo como binomio.

Esta es una hermosa profesión.

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