Debes amar tu proyecto como si fuera tu bebé

Muchos jóvenes o incluso adultos que rondan entre los 30 y 40 años se dejan llevar por la frustración de sus trabajo actuales, por el agobio que les representa el estar en una oficina encerrados por ocho horas o más, por lo que deciden tirar todo por la borda, algunos arriesgando su futuro, para empezar su propia empresa o negocio, pero al hacerlo por esta única razón, lo más probables es que si su proyecto no funciona deserten y comiencen otros, o peor aún, deban tragarse su orgullo y buscar de nueva cuenta empleo en alguna empresa. Para iniciar un proyecto lo primero que debes tener es amor y pasión por éste, para estar siempre motivado en cuidarlo, ayudarlo a crecer y desarrollarse hasta que ya esté cien por ciento consolidado. Yo ya estuve de ambos lados de la moneda y quiero contarle un poco de las dos historias.

Desde que terminé la universidad siempre he tenido la idea de crear mi propia empresa, pero sabía que para eso necesitaba generar experiencia en algunos rubros de mi profesión y de paso ayudarme económicamente, generar un ahorro que me permitiera independizarme y vivir con cierta comodidad. Así que como casi todos los recién egresados de la licenciatura busqué empleo y conseguí uno como becario, fui ascendiendo y después de tres años y medio de aprendizaje y ganancias decidí buscar un nuevo trabajo en otra área, la cual también me serviría para iniciar, y tras dos años volví a irme, pero ahora para siempre del mundo corporativo. Comencé a trabajar en mi propia estación de radio por internet, el proyecto no funcionaba como yo esperaba, no estaba generando las ganancias necesarias para que sobreviviera, pero fui modificándolo. Lo transformé en podcasts en vivo y después en grabados, los contenidos gustaban pero no llegaban a oídos de una gran audiencia. Pero no me rendí y al final terminamos haciendo audiolibros y grabaciones estudiantiles muy rentables. Además nos encanta nuestro trabajo y nos divertimos haciéndolo. Hoy ya tengo mi empresa establecida y eso me da mucha alegría después de algunos tropezones.

Por otra parte, tuve un amigo que después de dos años trabajando en una empresa, se hartó del mundo corporativo y la abandonó. En ese entonces estaba muy de modo el manejo de redes sociales de una forma creativa, así que creó su empresa ayudado del dinero de sus padres. Incluso busco empresas de renta de oficinas amuebladas para que se viera más profesional, según él. Los clientes quedaban satisfechos con la creatividad pero no con los resultados económicos, pue son estaban generando más seguidores o clientes, así que terminaban la relación. Antes tantos fracasos, año y medio después de formar su empresa, la cerró y comenzó una nueva. No sentía la misma pasión que yo por la radio, simplemente ya no quería estar en una empresa, por lo que creó dos empresas más que terminaron de la misma forma que la primera. Hoy es parte de la organización de su padre, donde tiene un cargo alto pese a no tener las habilidades y experiencia necesaria, pero como es hijo del mandamás, nadie se atreve a decirle nada.

¿Y a ti te apasiona lo que haces?

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