La ciencia en el mundo de los adhesivos para la unión de diversos materiales

La existencia de los adhesivos ha ayudado enormemente tanto a la industria como a las tareas domésticas y escolares.

Pensar en pegar un trozo de papel, hoy es de lo más sencillo e incluso, podemos pensar en varias formas de hacerlo, bien podemos recurrir a un adhesivo en forma de barra, líquido y hasta de colores.

Sin embargo, hay cosas que se desean unir y por sus características nos cuesta un poco más de trabajo e inclusive hay algunas que pueden resultar imposibles… por el momento.

Gracias al desarrollo y avances en la ciencia existen formas de pegar algunos materiales diversos entre sí. Pensemos por ejemplo en los diversos tipos de plástico y la unión con el metal.

Esta simple combinación no resulta ser muy sencilla de unir, aún cuando nos topamos en la encrucijada de unirlos, ya sea por que se nos rompió cierto aparato o por los materiales con los que se trabaja.

No hace mucho, la empresa Henkel crea una nueva tecnología llamada adhesivo híbrido estructural instantáneo que tiene como objetivo el mejorar las aplicaciones de adhesión de plástico a metal.

Para ello, combina adhesivos de cianoacrilato de curado rápido con tecnologías estructurales tradicionales tales como epoxi o metacrilato de metilo.

Estos son adhesivos que manejan un curado a temperatura ambiente de dos partes aplicados con un dispensador de dos cartuchos lo que ofrecen velocidades rápidas de los cianoacrilatos con la durabilidad de la tecnología estructural.

Los adhesivos instantáneos que manejan estructuras híbridoa pueden unir la mayoría de las formulaciones de tipos de plásticos, incluyendo plásticos difíciles de unir a sustratos metálicos.

La clave es que lo hagan más rápido. La velocidad de fijación diferencia el híbrido de la tecnología estructural pura. De hecho estamos hablando de híbridos de menos de tres minutos.

Aunque actualmente es “imposible” soldar plástico a metal, varios nuevos proyectos de I + D tienen potencial.

Las cosas y los científicos siguen su curso y es en la Universidad Estatal de Ohio, en donde se ha desarrollado un método para unir termoplásticos a ciertos metales usando una herramienta calentada.

El sustrato metálico se texturiza con un patrón de knurl fino y se calienta durante un tiempo preestablecido presionándolo contra una herramienta caliente que se mantiene a alta temperatura.

A continuación, la placa caliente se retrae y la lámina termoplástica fría se presiona contra la superficie metálica caliente durante un tiempo preestablecido.

El metal caliente funde la superficie termoplástica, dando como resultado flujo y humectación.

El plástico fundido fluye creando una unión mecánicamente entrelazada cuando el plástico se enfría y solidifica.

Al aumentar el tiempo de calentamiento generalmente aumenta la resistencia de la junta hasta que se alcanza un óptimo.

Una vez alcanzado el calentamiento óptimo, las juntas de polietileno de alta densidad (HDPE) se unen al acero y gracias a esta técnica son ligeramente más fuertes y más consistentes que las juntas de HDPE en aluminio.

Para un tiempo de calentamiento fijo, las juntas de policarbonato y HDPE al acero son más fuertes que las juntas de polipropileno y de acrílico al acero.

Del otro lado del mundo, en Osaka, Japón, han desarrollado un nuevo proceso llamado soldadura por fricción.

Para ello se realizó una prueba que unió con éxito piezas de aluminio y nylon. Se obtuvieron juntas de vuelta con alta resistencia al corte en una amplia gama de parámetros de soldadura.

Gracias a estos adelantos, es como nacen nuevas opciones para continuar con la creación de nueva maquinaria, equipo y de los mismos materiales ya que se puede contar con productos que permiten unir a dos mundo diferentes entre sí.

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